La piel irritada en perros es una de las razones más comunes por las que las familias visitan al veterinario. Si has notado que tu perro se rasca más de lo normal, pierde pelo o tiene zonas rojas e inflamadas, es probable que esté lidiando con algún tipo de alergia de piel o irritación.
Estas afecciones no solo causan incomodidad a tu mascota, sino que, si no se atienden a tiempo, pueden derivar en infecciones más serias o afectar su calidad de vida. En este artículo te explicamos los síntomas más frecuentes, las causas comunes y cómo darle a tu compañero de cuatro patas el tratamiento adecuado para mejorar la salud de su piel.
Síntomas de irritación y alergia en la piel de tu perro
Identificar los signos a tiempo puede marcar la diferencia. A continuación, te compartimos los síntomas más comunes de una alergia o irritación en la piel de perros:
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Rascado excesivo, lamido o mordisqueo
Si tu perro no deja de rascarse o se lame una zona constantemente, es una señal clara de incomodidad. -
Enrojecimiento, inflamación o sarpullido
Las áreas afectadas suelen mostrar irritación visualmente evidente. -
Pérdida de pelo (alopecia)
La caída localizada del pelo o zonas sin pelaje pueden indicar una dermatitis alérgica, presencia de parásitos o infecciones. -
Costras, escamas o piel seca
Estos signos pueden apuntar a una dermatitis atópica, a reacciones por alergia alimentaria o incluso a una sarna sarcóptica. -
Olor desagradable en la piel
Un olor anormal puede indicar una infección por bacterias o levaduras. -
Cambios en la textura de la piel
La piel engrosada, oscura o con aspecto "cuarteado" suele ser signo de afecciones crónicas no tratadas.
Causas comunes de problemas de piel en perros
Las alergias y la irritación en la piel pueden tener múltiples orígenes. Aquí las causas más frecuentes:
1. Alergias
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Alergia alimentaria: Se desencadena por proteínas específicas (como pollo, res, lácteos o cereales).
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Alergias ambientales: Polen, moho, ácaros del polvo o pasto pueden causar dermatitis atópica.
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Dermatitis por picadura de pulgas (DAPP): Una sola picadura puede provocar una reacción alérgica intensa.
2. Parásitos externos
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Pulgas, garrapatas y especialmente los ácaros pueden causar cuadros severos de sarna sarcóptica u otodéctica.
3. Infecciones
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Bacterianas (como la pioderma) o fúngicas (como la tiña) pueden desarrollarse en piel ya dañada o como problema primario.
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Levaduras, como la Malassezia, prosperan en ambientes húmedos y con desequilibrio en la flora cutánea.
4. Irritantes externos
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Productos de limpieza, champús inadecuados, pesticidas o incluso algunas plantas pueden causar irritaciones por contacto.
5. Otras causas
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Estrés, desequilibrios hormonales (como hipotiroidismo), enfermedades autoinmunes o deficiencias nutricionales también pueden manifestarse a través de la piel.
¿Cómo se diagnostica y trata la irritación o alergia en perros?
No todos los tratamientos son iguales, por eso lo primero que debes hacer si sospechas que tu perro sufre de piel irritada es llevarlo al veterinario. El diagnóstico preciso es la base de cualquier plan exitoso de tratamiento.
Diagnóstico
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Rascado de piel: Permite detectar parásitos como ácaros.
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Citología: Analiza células y presencia de bacterias o levaduras.
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Pruebas de alergia: Pueden ser intradérmicas o serológicas, para determinar si hay dermatitis alérgica por factores ambientales.
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Dietas de eliminación: Ayudan a identificar alergia alimentaria.
Tratamientos más comunes
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Medicamentos:
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Antihistamínicos o corticosteroides para reducir la inflamación.
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Antibióticos o antifúngicos si hay infección secundaria.
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Champús y productos tópicos:
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Deben ser específicos para piel sensible, con ingredientes calmantes y sin químicos agresivos.
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Cambios en la dieta:
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Piensos hipoalergénicos o dietas especiales libres de proteínas desencadenantes.
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Control ambiental:
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Aspirar y limpiar con frecuencia para reducir ácaros del polvo, usar camas hipoalergénicas y evitar paseos en zonas con mucho polen.
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Suplementos para la piel:
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Incorporar ácidos grasos omega-3 y omega-6 puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la barrera cutánea.
La piel también habla
La piel de tu perro es un reflejo de su salud interna y su entorno. Si presenta signos de irritación o alergia, no lo tomes a la ligera: actúa cuanto antes y consulta a un profesional.
Un diagnóstico certero y un tratamiento adecuado pueden hacer una gran diferencia, devolviéndole el confort y bienestar que tu perro necesita.
En Maka, creemos que la salud comienza en casa. Estar informados es el primer paso para ofrecerles una vida más feliz a nuestros compañeros.