El invierno puede ser una temporada complicada para las patas de tu perro. El frío, el viento, la baja humedad y el contacto directo con superficies duras o frías pueden provocar resequedad, grietas, dolor e incluso infecciones. Las almohadillas son su principal punto de apoyo y equilibrio, por lo que cuidarlas durante enero es esencial para prevenir molestias y asegurar paseos cómodos y seguros. Aquí encontrarás una guía completa para proteger sus patas, fortalecer la piel y evitar lesiones típicas del invierno.
¿Por qué el invierno afecta las almohadillas de los perros?
Resequedad por aire frío y baja humedad.
El clima seco elimina la hidratación natural, dejando la piel más vulnerable a fisuras o grietas dolorosas.
Superficies frías o ásperas
El pavimento, concreto o suelo húmedo pueden irritar o quemar ligeramente las almohadillas.
Menor circulación sanguínea en frío.
Las extremidades se enfrían más rápido, lo que hace la piel más rígida y susceptible a lesiones.
Actividad reducida
Cuando los perros se mueven menos por el clima, la piel pierde flexibilidad y elasticidad.
Limpieza excesiva con agua fría
Pisar áreas húmedas o limpiezas frecuentes pueden eliminar aceites naturales protectores.
Síntomas de que las almohadillas necesitan atención
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Resequedad visible o tacto áspero
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Puntos blancos o zonas más duras
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Grietas superficiales o profundas
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Cojera leve al empezar a caminar
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Lamido constante de las patas
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Enrojecimiento entre los dedos
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Piel levantada o escamada
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Sensibilidad al tacto
Si hay sangre, inflamación o dolor constante, es necesario acudir al veterinario.
Cómo proteger las almohadillas durante los paseos
Evita las horas más frías del día.
Prefiere paseos al mediodía o a las primeras horas de la tarde, cuando el suelo no esté tan helado.
Revisa el pavimento antes de salir.
Toca el piso con la mano: si está demasiado frío o mojado, corta el paseo o usa protección adicional.
Utiliza botas o protectores si tu perro las tolera
Ayudan especialmente a perros de razas pequeñas, delgadas o con piel sensible. Elige materiales flexibles y antideslizantes.
Mantén las patas secas al regresar
Elimina la humedad entre almohadillas y dedos para evitar hongos, grietas o irritación.
Cuidados diarios en casa para mantener las almohadillas sanas
Hidratación con productos específicos
Usa bálsamos o ceras hidratantes formuladas para perros. Evita cremas humanas, ya que contienen ingredientes tóxicos o irritantes.
Masajes suaves para estimular la circulación.
Un masaje de 1 a 2 minutos ayuda a que la piel recupere elasticidad y prevenga grietas.
Revisión constante
Evalúa sus patas cada 2–3 días. Detectar cambios tempranos evita problemas mayores.
Evita dejar que duerma en pisos fríos
Proporciona una cama aislada del suelo para proteger articulaciones y almohadillas.
Mantén el pelo entre los dedos recortados (si aplica)
En algunas razas, el exceso de pelo atrapa humedad y suciedad.
Alimentación para fortalecer piel y almohadillas
La salud de la piel depende tanto del cuidado externo como del interno. Una buena nutrición fortalece la barrera cutánea.
Omega 3
Disminuye la inflamación, mejora la elasticidad de la piel y previene la resequedad.
Proteína de calidad
Aporta aminoácidos necesarios para regeneración y reparación del tejido.
Antioxidantes naturales
Favorecen la cicatrización y protección celular frente al frío y agresiones externas.
Hidratación adecuada
Incluso en invierno, el agua es clave para mantener la piel flexible y resistente.
Errores comunes que dañan las almohadillas en invierno
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Bañar con agua muy fría
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Exceso de lavados con jabón
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Usar productos químicos de limpieza sin enjuagar correctamente
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Forzar ejercicios intensos en suelos muy fríos
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No secar las patas después de correr o pasear.
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Cortar las uñas demasiado cortas o dejarlas muy largas
Pequeñas malas prácticas pueden causar molestias que duran semanas.
Cuándo acudir al veterinario
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Grietas profundas con sangre
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Inflamación persistente
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Cojera que no mejora en 24–48 horas
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Mal olor o secreción
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Dolor evidente al caminar
La atención temprana evita complicaciones dolorosas o tratamientos más largos.
Proteger sus patas es proteger su bienestar
Las almohadillas son la base de movimiento, juego, estabilidad y comodidad. Con cuidados sencillos, una alimentación adecuada y prevención inteligente, tu perro puede disfrutar el invierno sin molestias ni dolor. Enero es el momento ideal para darle ese apoyo extra que sus patitas necesitan. Una piel sana empieza desde dentro. Si buscas una alimentación natural, rica en proteína real y nutrientes funcionales que fortalezcan la piel y mejoren el bienestar general de tu perro, Maka Recetas puede acompañarlos durante todo el invierno.
